¿Qué ciudad queremos?

¿La ciudad como espacio de la ciudadanía e instrumento de redistribución económica-política o como espacio del capital y mecanismo de reproducción de la desigualdad?

Posición de Ukamau frente al proyecto de ley de integración social y urbana presentado por el gobierno de Piñera

El proyecto de ley, más allá de su retórica de “fortalecimiento del Estado” e “integración social”, busca profundizar la concepción neoliberal de la ciudad y la vivienda, esto es, profundizar su privatización. Esta política tiene, al menos, 60 años en nuestro país, desde el DFL-2 de 1959, y es la forma en que los empresarios, usando al Estado como instrumento, han garantizado la inversión y acumulación de capital en la construcción y asignación de viviendas, barrios y ciudades, dicho directamente: es la manera en que han instalado el modelo capitalista de desarrollo urbano.

Los empresarios usando las facultades y legitimidad de los gobiernos han traspasado bienes públicos, como terrenos y subsidios en este caso, a las empresas privadas. Al no existir empresas constructoras estatales ni mecanismos públicos de asignación de viviendas, este traspaso se nos presenta como la única forma posible de construir viviendas para las familias sin capacidad de pago. Lo que no se señala es que cuando el Estado creó empresas para garantizar el derecho a la vivienda y la ciudad (durante la Unidad Popular) los empresarios sabotearon la economía y apoyaron un golpe de Estado.

Hoy, el gobierno de Piñera, pretende traspasar terrenos públicos a empresas privadas (inmobiliarias) para que construyan viviendas en arriendo, garantizándoles la ganancia a través de la sesión de los subsidios de arriendo. Vale decir, con los recursos de la nación, el gobierno pretende garantizar un lucrativo negocio a las empresas privadas.

El “beneficio social” de esta acción pro inversión sería otorgar una mejor localización a algunas viviendas sociales en arriendo, reduciendo de esta forma -en algo- la segregación socio residencial en la ciudad. Sin embargo, por su carácter focalizada, esta política no busca modificar las causas de la desigualdad económica y política sino solo distribuir de forma menos concentrada a los pobres en la ciudad. No modificará la carencia económica y política de estas familias pobres sino, simplemente, la relocalizará.

¿Se resuelve el problema de la desigualdad y segregación social en la ciudad relocalizando familias pobres o mezclando a grupos familiares de diferentes niveles de ingresos en algunos conjuntos habitacionales? Si el origen de dicha desigualdad social está en la desigual distribución del ingreso económico del país en la población, está mixtura social, focalizada, no afectará en lo sustancial nuestra estructura social, altamente injusta y desigual.
Proponer que el problema de la integración social urbana se resuelve solo relocalizando de manera focalizada a algunos grupos de familias pobres, acercándolas a servicios básicos, es abordar este problema social de manera superficial. Si se quiere avanzar en integración social y urbana, esto es, en reducir la brecha de desigualdad que existe entre los estándares de viviendas y barrios de las clases altas y la clase trabajadora se debe avanzar en redistribuir la riqueza económica y la capacidad de decidir políticamente, o sea, se deben aumentar los salarios y los derechos sociales y políticos de las clases trabajadoras. Dicho en una frase: se debe democratizar la ciudad.

Movimiento Pobladores Ukamau
A democratizar la ciudad

04 de Abril de 2019